La fntech o el nuevo negocio bancario

Cuando creíamos que la banca no nos podría sorprender más, aquí lo tenemos (y desde hace ya un tiempo): las fintech.

Pero, ¿Qué significa exactamente este término y hasta dónde puede llegar?

En términos sencillos y prácticos significa que, a partir ya, todos los trámites y contratos que hasta ahora se han venido haciendo en las sucursales bancarias, se podrán hacer desde un Smartphone, a un solo click.

Esto tiene unas implicaciones, tanto positivas como negativas. Como es lógico, estos nuevos modelos contractuales deberán responder  a exigencias normativas que deberán ser detalladamente redactadas para así abarcar la protección de los derechos de privacidad relacionada con los ya famosos “ciberdelitos”.

La misma Comisión Nacional del Mercado de Valores, organismo regulador de los agentes que participan e intermedian en el mercado, ha afirmado que este nuevo modelo puede tener varios puntos débiles; por ejemplo (para las entidades) uno de ellos es la fuerte competencia que crea, lo cual desemboca en reducciones de tipo de interés.

Otro punto a destacar y que ya es objeto de análisis tanto por el poder legislativo español como también por la normativa de la Unión Europea, son los llamados “ciberataques”, pues se prevé que este factor adquiera una importancia exponencial ante el actual y masivo contexto de digitalización progresiva de la información y de los procesos de negociación.

Hasta hace relativamente poco, quién podía pensar que un grupo de empresas tecnológicas amenazarían la sólida y consistente posición que tienen las entidades de crédito. Pero hoy en día ya es una realidad, y los bancos ya se han puesto manos a la obra para poder “adaptarse” al nuevo contexto.

Renovarse o morir.

Entre las acciones más inmediatas que necesitan hacer las entidades para la nueva era digital que está revolucionando el mercado económico, podemos citar las siguientes:

  • El Big Data: almacenar y hacer análisis de datos basados en lainformación generada por el banco. El concepto de Big Data se ha convertido hoy en día en uno de los más codiciados al comprender e incluir gran masa de información acerca de, entre otras, cosas, los gustos e intereses de los usuarios. La información es poder.
  • Crear experiencias diferentes para cada segmento de usuarios
  • Aprovechar la tecnología que ofrecen los smartphones
  • Nuevo departamento relativo al marketing digital: comercio electrónico.
  • Simplificar, racionalizar y digitalizar procesos internos al compás de una startup.

 

La opción de competir con las nuevas tecnologías es imposible. Lo que hay que hacer es sumarse a las innovaciones, viéndola así como un aliado. Mientras una entidad financiera, hasta ahora, ha podido tardar años en lanzar o generar una innovación (sin referirme a los altos costes), una startup genera productos y servicios a corto plazo, y sin apenas costes corporativos.

Lo que hay que dejar claro es que las entidades financieras no van a desaparecer, pues históricamente la banca ha sido una de las actividades económicas más sólidas desde hace siglos, derivado todo ello de su alta capacidad de absorber y saber adaptarse a los grandes cambios tecnológicos.

En el pasado año 2016, la inversión en Fintechs pasó de los fondos de capital de riesgo al campo de la inversión más convencional, al considerarse empresas atractivas para su inversión. Ello demuestra su más que favorable trayectoria, y lo que estamos viviendo ahora es solo el principio de la revolución digital y del software.

Y como todo, tendremos que adaptarnos, para lo bueno y para lo malo. Y cabrá ver de que manera afecta ello a los consumidores, que son a su vez los más perjudicados por las llamadas y famosas “malas prácticas bancarias”.

 

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