Lobbies en la Unión Europea

Lobbies en la Unión Europea

Los grupos de interés (lobbies) es un tema recurrente y actual en Bruselas

Bruselas está en el centro de la toma de decisiones de la UE y, como tal, atrae a miles de cabilderos que promueven los intereses de las grandes empresas.

Los grupos de interés –comúnmente llamados “lobbies” – es un colectivo organizado y normalmente especializado en un área, que asesora e intenta influir en los poderes públicos en aras a defender intereses de su colectivo.

En términos “oficiales, el Libro Verde sobre la iniciativa de Transparencia Europea, elaborado por la Comisión Europea en mayo de 2006, define al lobbying como “una parte legítima del sistema democrático, independientemente de que esta actividad sea llevada a cabo por ciudadanos individuales, empresas, organizaciones de la sociedad civil así como por otros grupos de intereses o, incluso, firmas que trabajan en nombre de terceras personas, como responsables de relaciones institucionales, think-tanks u abogados”.

La problemática que persigue a este tipo de grupos, desde hace ya años, es la falta de control y transparencia que respiran, motivo por el que los lobbies en la Unión Europea están en el punto de mira

EL ORIGEN DE LOS LOBBIES, EN LOS EEUU

Sin duda, el origen es en los EEUU, quien ya en el año 1946 encontramos la primera regulación normativa con un registro.

En el derecho comparado de la UE entre Estados Miembros, existe una desnormatización, con excepción de Alemania quien cuenta con una ley desde 1951. Y no ha sido hasta más recientemente que países como Polonia, Francia o Austria que han empezado a regular este tipo de actividades.

En los EEUU, el ejercicio del lobbying está muy controlado: existe un registro obligatorio donde deben de detallar tanto sus funciones y reuniones como también los detalles de gastos y financiación.

Muy distinto ocurre tanto en los Estados miembros europeos, como en la Unión Europea, donde se estima que pueda haber más de 20.000 lobbies ejerciendo su “presión”.

Durante los últimos tiempos, la necesidad de regulación de estos grupos de presión está encima de la mesa de las instituciones de la Unión Europea, quienes creen firmemente que debe empezar a existir un sistema, cuanto menos, aproximado, a los EEUU.

Existe en la UE un Registro de Transparencia, y desde 2014 se deben hacer públicas todas las reuniones mantenidas con los Eurodiputados; ahora, la propuesta es que este Registro vaya más allá y sea OBLIGATORIO.

 

PROS DE LOS LOBBIES

Los grupos de interés son importantísimos, porque dan su opinión como expertos en una materia determinada, conocimiento que en muchas ocasiones no tiene el poder legislativo europeo que tiene que dictar una normativa.

De entre las 10 empresas TOP (en las que está Amazon, Deutsche Bank, Google y Microsoft), para hacernos una idea, el gasto es de más de 40 millones de euros al año en hacer lobbing en la Unión Europea.

CONTRAS DE LOS LOBBIES

Uno de los puntos más controvertidos, todavía a día de hoy, es la transparencia y obligatoriedad de registro de los lobbies en la unión europea.

Existe un registro (desde 2008) pero éste no es obligatorio. Por tanto, no podemos saber en ciencia exacta ni cierta cuantos grupos de interés hay (y como se financian).

Lo que se necesita es una propuesta de legislación de la UE para introducir un registro de “mediadores” de la UE jurídicamente vinculante, que garantice que los grupos de presión estén obligados a ser plenamente abiertos y honestos con respecto a todas sus actividades de cabildeo. Esto permitiría a la secretaría del registro investigar las entradas incorrectas y engañosas, y garantizar que se puedan aplicar sanciones efectivas en casos de incumplimiento de las reglas del registro. Esa es la única forma de garantizar que sepamos quién está influyendo en las decisiones que salen de Bruselas y que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos de la UE.

La necesidad de regulación detallada y específica (con unos límites) de los grupos de interés viene exigida en nuestra constitución española y también en los principios de transparencia y homogeneidad derivados del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

El estado democrático, según mi opinión, plantea la necesidad de que se tome como modelos las regulaciones de EEUU o Canadá en cuanto a la participación e influencia de las áreas, controlando así los lobbies en la Unión Europea

En particular, los abogados y consultores jurídicos tienen una muy importante influencia ante el poder legislativo tanto interno de cada país, como por supuesto, ante la labor normativa de Directivas, Reglamentos y disposición de la Unión Europea.

Es muy importante que se consiga regular los lobbies atendiendo a la importancia de la unión europea